HISTORIA Pagina realizada por Brins Coaching 2011 Nace en Estados Unidos, a principios del siglo XX,  en el seno de una familia dedicada a las labores  agrícolas. A los 17 años cumplidos tuvo un primer  ataque de poliomielitis que lo obligó por un tiempo  a permanecer en cama. Él mismo narra: “Me sentía  muy solo tendido en la cama sin poder mover otra  cosa que los ojos. Estuve en cuarentena en nuestra  granja, con siete hermanas y un hermano, mis  padres y una enfermera. ¿De qué manera podía  entretenerme? Empecé a observar a la gente y el  entorno. Pronto aprendí que mis hermanas podían  decir “no” cuando en realidad querían decir “sí” y  podían decir “sí” y al mismo tiempo querer decir  “no”. Tal vez le ofrecían a otra hermanita una  manzana, y después se la negaban. Y así comencé a  estudiar el lenguaje no verbal y el lenguaje  corporal.”   Fue una de las personalidades psicoterapéuticas más creadoras, sagaces e ingeniosas de todos  los tiempos. Estuvo en silla de ruedas los últimos 16 años de su vida. Erickson fue un genio de  la práctica de la psicoterapia, pero esas dotes eran eclipsadas por las que tenía para el arte de  vivir. A pesar de sus muchos padecimientos físicos y de que debía esforzarse para re-ejercitarse  en tantas cosas, Erickson era, permanentemente, uno de los seres humanos más contentos de  estar vivos que es dable encontrar. Casi todos los que lo conocieron quedaron impresionados  por sus cualidades personales. Promovía la flexibilidad, la singularidad y la individualidad, como lo dejó en claro en sus  escritos y en su manera de vivir. La genialidad del trabajo de Erickson se encuentra en la  utilización de los recursos interiores, considerándolos únicos de cada persona, para encarar  creativamente los problemas de la vida de todos los días.   El se consideraba a sí mismo, sus palabras, entonación de la voz, maneras de hablar, y  movimientos corporales, vehículos para influenciar, que podrían promover cambios. Interesado  en la acción, más que en la teoría, sus técnicas no eran elegidas de antemano, eran hechas a  medida de las exigencias de la situación del momento.   Algunos de los aportes del Dr. Erickson:  El poder cambiar está latente en cada persona, y ese poder, tiene que ser despertado, y cada persona, debe reconocer el suyo.  Su enfoque diagnóstico incluía: Los valores personales, sus circunstancias y peculiaridades.   Empleo terapéutico de la comunicación. Si el paciente puede comunicarse en varios niveles, también el terapeuta puede  hacerlo.   La eficacia de la comunicación indirecta.   La práctica de anécdotas para establecer empatía   El uso de dichos y analogías.   La comunicación injuntiva: El mensaje va implícito dentro de una comunicación formal. Por ejemplo, el mensaje a nivel  psicológico va ya incluido en una conversación sobre algún tema social.   El cambio ocurre en un contexto que incluye la comunicación efectiva y que la comunicación efectiva incluye el contexto.   No buscaba recopilar datos, sino un buscador de soluciones.   No a las técnicas rígidas. La técnica deriva más del paciente que del terapeuta.   Cualquier técnica que use el paciente para ser un paciente efectivo, puede ser utilizada por el terapeuta para promover un  cambio efectivo.   Profundo respeto por la libertad e individualidad de sus alumnos y de sus pacientes. No produjo "Ericksonianos ortodoxos".  Potenció el desarrollo de otras ideas y direcciones.  Propuso que terapia es todo aquello que cambia la pauta de conducta habitual.   Lo más importante: Sus ideas, aplicadas al Coaching: Donde muchos terapeutas han sido entrenados en escuchar, Erickson se entrenó a sí mismo  en ser un comunicador para construir la respuesta de su paciente.